Hay fotografías que hablan por sí mismas, la
de este post fue tuiteada ayer por Yoani Sánchez, no sé si fue tomada por la
bloguera con su teléfono móvil o por alguna cámara que ella portaba en ese momento.
No importa las circunstancias de ese instante, a mí se me antoja que la foto
viene a trascender no por lo que ella agregó en su tweet, que sólo hablaba sobre el atardecer en La Habana, sino por lo que nerviosamente sugiere detrás
de su aparente inocencia.
Fijémonos bien en ella y en las curiosas
coincidencias de una señal de “CEDA EL
PASO” en la esquina izquierda de la foto y detrás ese rostro que mira al
cielo preguntando algo, suplicando quizás o esperando pacientemente un milagro.
¿Sobre Chávez?
¡Quién sabe! El lenguaje subliminal es la clave
para entender el sentido de una imagen. Y hoy en Cuba los caminos de la
izquierda conducen cada día más a la derecha en cierto modo, se me antoja
pensar. Quizás entonces la señal de tránsito no es un mero accidente, y el
gesto silencioso del trasfondo es la pregunta que mucha gente se hace en la
capital de un país que mira al cielo y se pregunta… muchas cosas.
¿Vivirá Chávez para seguir manteniendo la
nomenclatura política de los que hoy gobiernan en Cuba?
¿Cuánto tendremos que esperar para que ese
viejo apellido “CEDA EL PASO” y se
acabe el tiempo de espera?
O quizás, ¿hasta cuándo tendremos que seguir
escapándonos del país para sobrevivir en este mundo?
Desde
cada estancia política e ideológica, desde ese conspicuo asiento en el Palacio
de Gobierno hasta el humilde taburete que ocupa un simple cubano para comer el
sudado plato diario, las preguntas recorren todos los matices, todas las
circunstancias, todos los entornos posibles.
Hoy se agrega, por ejemplo, esta enigmática afirmación de Fidel Castro en una carta dirigida a los que asisten al ALBA:
“Tengo la seguridad de que ustedes con él y aún por dolorosa que fuese la ausencia de él serían capaces de continuar su obra.”
No hay que especular mucho más para comprender
que esta afirmación no fue escrita a la ligera, ni fue agregada sólo por precaución,
ni es mucho menos una especulación, en mi opinión esta es la realidad que
veremos en las próximas semanas y es la que espera el dictador cubano: otros
tienen que tomar las riendas de Venezuela y del chavismo. Es un mensaje directo
a la cúpula de ese movimiento y de cara a las elecciones de hoy. Intromisión,
sí, y también una alerta.
En Cuba, por su parte, hay algunos que apuntan
a una economía de mercado con una jerarquía política de hierro, estilo China,
una suerte de solución emergente ante la caída precipitada de Chávez. Hay otros
que solamente aspiran a que los que están hoy en el asiento de poder dejen de
estarlo, no les importa qué vendrá, ni cuál será su futuro, ya están cansados
de largos años de espera. Es difícil responder preguntas cuando el cansancio vence
y hace mirar al cielo en busca de respuestas. Es casi una aventura onírica
adivinar los posibles pasajes que el futuro nos traiga con respecto a Cuba,
pero ya vimos que la desesperación hace que algunos que nunca han hablado el
lenguaje de Dios hoy recurran a nuestras iglesias.
Así, la imagen del trasfondo nos dice mucho más
que todo el cúmulo de palabras con que pudiéramos llenar este post, una suerte
de oráculo confirmado con las palabras del viejo sátrapa, y hacerse preguntas
es la fórmula más sencilla de perder el tiempo. Sobre todo cuando las
respuestas son difíciles de adivinar…
Nota:
La foto fue tomada de uno de los tweets de Yoani Sánchez. En mi modesta opinión, una excelente foto.









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